miércoles 9 de diciembre de 2009

The Hollow caps. 3 - 8


Aquí tenéis la traducción de los capítulos 3, 4, 5, 6, 7 y 8 de The Hollow gracias a :

Capítulo 3: Rosa
Capítulo 4: Almiux
Capítulo 5: Chiara
Capítulo 6: Rosa
Capítulo 7: Chiara
Capítulo 8: Almiux
Besos,
Beauty.
Sigue leyendo...

viernes 27 de noviembre de 2009

This Lullaby (Completo)


Si hay algo que Remy conoce muy bien es como romper con chicos. Su interminable lista de ex novios la han hecho una experta. Aunque esto no le de la mejor de las reputaciones, ella sabe que es más seguro romper con ellos antes de que las cosas se vuelvan demasiado serias. Remy es una cínica, una chica que a sus cortos 18 años de edad piensa que el amor simplemente no existe, que es un sentimiento co dependiente y que trunca la libertad. ¿Pero como juzgarla cuando su padre les abandonó mucho antes de que ella naciera y su madre actualmente se encuentra lidiando con su quinto matrimonio?

Así que, en cuanto a chicos se refiere, siempre es más seguro tener una lista de requisitos, una lista de reglas y un tiempo límite de duración. Y así siempre ha sido, llevando su vida y sus relaciones meticulosamente controladas, hasta que Dexter llega a su vida en el verano, en ese tiempo intermedio cuando terminas la escuela y comienzas la universidad, y por primera vez en su vida, a Remy no le funcionan sus estrictas reglas.

Y es que Dexter es todo lo contrario al tipo de chicos que Remy ha frecuentado. Es un joven músico de veintitantos años de edad y su vida es todo un desorden. Vive como nómada junto a sus compañeros de banda. Se la pasan de pueblo en pueblo buscando una casa disquera que finalmente firme contrato con ellos y es así como sus vidas se cruzan. Un simple momento que cambiará la vida de ambos.

Traducido por Kirtassh, Yssik, Qwely, Isabella_cullen88, Jhos, Lexie22 y Canela en Alishea's Dream Foro
Corregido por Jen Masen, Jenni.xtreme, Krixz, Tezza, Virch e Yre24 en Alishea's Dream Foro

DESCARGAR

Besotes, Luna
Sigue leyendo...

viernes 20 de noviembre de 2009

Vampire Diaries 1x10 The Turning Point


Después de leer el diario de uno de los antepasados de los Gilbert, Jeremy (Steven R. McQueen) se siente inspirado y vuelve a su hobbie de hacer bocetos de criaturas fantásticas, un talento que abandonó junto con la muerte de sus padres. Por mucho que le sorprenda a sus amigos, Matt (Zach Roerig) empieza a salir con Caroline (Candice Accola). Cuando la Sheriff Forbes (Marguerite MacIntyre) le cuenta a Damon (Ian Somerhalder) que ha habido otro ataque, él se ofrece a perseguir a asesino y descubre un detalle alarmante de uno de las familias fundadoras del pueblo. Alaric (Matt Davis) intenta ayudar en una incómoda escena entre Jeremy, Tyler (Michael Trevino) y el Alcalde Lockwood (Robert Pralgo). Stefan (Paul Wesley) y Elena (Nina Dobrev) llegan a un nuevo entendimiento cuando, accidentalmente, Elena descubre un devastador secreto. (Traducido por vampire-diaries.es)

Descarga por Torrent.
Descarga por Megaupload.
Descarga por Hotfile.
Descarga por Uploading.
Descarga por Storage.
Ver Online.

Música:

Five For Fighting - Chances
Telekinesis! – Coast of Carolina
The Features – “Off Track”
Plumb – “Cut”
Tyrone Wells – “This is Beautiful”

Nota: Este es el último episodio hasta enero del 2010.

Besos,
Beauty.
Sigue leyendo...

sábado 14 de noviembre de 2009

Música Vampire Diaries 1x09 History Repeating


Hola!!!

Aquí tenéis la lista de canciones del episodio 9 de Vampire Diaries:

Echo & The Bunnymen – Think I Need It Too
Lies – Pablo Sebastian
Idlewild – Post Electric
The Bravery – The Spectator
Great Northern – Houses
Barcelona – Come Back When You Can

Besos,
Beauty.
Sigue leyendo...

viernes 13 de noviembre de 2009

Promo Vampire Diaries 1x10 The turning point


Después de leer el diario de uno de los antepasados de los Gilbert, Jeremy (Steven R. McQueen) se siente inspirado y vuelve a su hobbie de hacer bocetos de criaturas fantásticas, un talento que abandonó junto con la muerte de sus padres. Por mucho que le sorprenda a sus amigos, Matt (Zach Roerig) empieza a salir con Caroline (Candice Accola). Cuando la Sheriff Forbes (Marguerite MacIntyre) le cuenta a Damon (Ian Somerhalder) que ha habido otro ataque, él se ofrece a perseguir a asesino y descubre un detalle alarmante de uno de las familias fundadoras del pueblo. Alaric (Matt Davis) intenta ayudar en una incómoda escena entre Jeremy, Tyler (Michael Trevino) y el Alcalde Lockwood (Robert Pralgo). Stefan (Paul Wesley) y Elena (Nina Dobrev) llegan a un nuevo entendimiento cuando, accidentalmente, Elena descubre un devastador secreto. (Traducido por vampire-diaries.es)



Besos,
Beauty.
Sigue leyendo...

Vampire Diaries 1x09 History Repeating


Hola!!!

Aquí tenéis los enlaces de descarga y el enlace pare ver online del capítulo de esta semana de Vampire Diaries:

Jeremy (Steven R. McQueen) consigue que el nuevo y misterioso profesor de historia le dé una oportunidad, Alaric Saltzman (Matt Davis) y consigue presentarselo a Jenna (Sara Canning). Bonnie (Katerina Graham) tiene terroríficos sueños sobre uno de sus antepasados. A pesar de que Elena (Nina Dobrev) se está esforzando para suavizar las cosas entre Bonnie y Caroline (Candice Accole), ellas continúan discutiendo por el medallón. Cuando las chicas tienen una sesión de espiritismo para ayudarles a decidir que hacer, los resultados son más extraños de los que habían sospechado. Matt (Zach Roerig) va en ayuda de Caroline cuando necesita un amigo. Damon (Ian Somerhalder) al fin le revela a Stefan (Paul Wesley) la contundente razón de porque ha regresado a Mystic Falls. (Traducido por vampire-diaries.es)

Descarga por Torrent.
Descarga por Hotfile.
Descarga por Storage.
Descarga por Uploading.
Ver Online.

Subtítulos gracias a subtitulos.es

Besos,
Beauty.
Sigue leyendo...

Sucks to be me


Entonces, ¿piensas que tu vida apesta?, intenta ser Mina Hamilton. Sus padres son vampiros, lo que sonaría genial si no fueran tan aburridos como todos los padres. Y ahora Mina tiene que decidir si quiere o no ser uno de ellos tambien... en un mes. Como si la escuela no fuera tan mala despues de todo, ¡ahora ella debe ir a clases de vampiros con un monton de locos que actualmente quieren beber sangre! (¡asqueroso! como si el sushi no fuera tan malo). Y ella ni siquiera puede decir a su mejor amiga nada de esto, no con un monton de burocratas amantes de los vampiros respirando bajo su cuello. ¿Cómo una chica supuestamente debe encontrar una cita para el baile y pasar por la escuela con todo este drama de succionar sangre continue?
Libro traducido por Alexia del blog ShadowSide.
Besos,
Beauty.
Sigue leyendo...

lunes 9 de noviembre de 2009

Give up the ghost cap. 2


Give Up the Ghost - Capítulo dos

Tiene sentido que los muertos terminen conociendo un montón de cosas horrorosas sobre todo el mundo. Ellos se pasan el tiempo rondando por ahí y observando a la gente -- porque, en serio, ¿qué otra cosa van a hacer? Son invisibles e inaudibles para los vivos. Las cosas que la gente hace solo cuando creen que están solos, los secretos susurrados entre amigos, toda la mierda que nadie quiere desenterrar: los muertos lo ven y lo oyen. Y si encuentran a alguien que respire que los pueda escuchar, son muy felices de contarles lo que saben.

Durante mucho tiempo, ni siquiera traté de escucharlos. Las primeras veces hacer caso a los fantasmas por los pasillos había hecho que me etiquetaran como “chiflada” además de otras cosas. Entonces, un día, fue como si lo que había estado escondiendo no fuese tan malo. Papá y mamá acababan de llegar de un crucero de 8 días. Fui al instituto y pasé por los pasillos de siempre, dirigiéndome a mi taquilla. La gente que había ido conmigo al colegio habían hecho un buen trabajo. Todo el mundo ya sabía que era una psicópata, una ladrona, la codiciosa amiga y un montón de rumores más que habían por ahí. Nadie se preocupó de saber si alguno de esos era verdad o no.

Norris y Bitzy rondaban por mi taquilla. Lo habían estado haciendo desde que se habían figurado hace unos meses que podía verlos. Les ignoraba hasta que cogía las cosas que necesitaba para las clases de la mañana, pero no ayudaba que pudiera escucharlos.

“¡Esto me cabrea!” estaba diciendo Bitzy, mientras daba una patada. “Fingen que todavía son sus amigos delante suya, pero solo están actuando y Mary ni siquiera lo sabe. ¿Quién cree que le dijo a ese chico que a ella le gustaba para que se riera de ella? ¿Quién cree que le tiró su ropa interior a la basura?”

Sentí un respingo. Metí un libro que tenía en la mano en la mochila y me quedé agachada, escuchando.

“¿Cómo consiguieron su ropa interior?” preguntó Norris, centrado, por supuesto, en el aspecto más importante de la conversación.

“Fue durante la clase de natación.”

“Tal vez debería ir a hacer una pequeña vigilancia a los vestuarios--”

“¡Oh, asqueroso!” dijo Bitzy molesta. “Ni siquiera se porqué te lo cuento.”

“Vale, lo pillo -- está mal. ¿Tienes algún otro argumento?”

Bitzy suspiró. “Soló desearía poder decirle algo. ¿Por qué las cosas no funcionan como en las películas? No puedo escribir en los espejos por muy empañados que estén.”

“Déjalo pasar. La gente es asquerosa. Así es la vida.”

La gente es asquerosa. Todo el instituto: las risas tontas, los murmullos, las burlas garabateadas en mi taquilla, los empujones en la entrada. Dejar sonar el teléfono por si es otra broma telefónica. Los libros estropeados en mi mesa. Solo porque mi supuesta mejor amiga había decidido que no merezco su amistad ni la de nadie más, y todo el mundo está de acuerdo con todo lo que ella dice, agradecidos por no ser ellos sus víctimas. Así es la vida.

¿Podría haber otra cosa peor que mantenerme en la posición que estoy, el felpudo del colegio?

Me levanté, y miré a Bitzy y a Norris. La voz que se oyó no parecía que proviniera de mí. “ Yo se lo diré. Solo dime quién es.”

Las cosas han sido algo diferentes desde entonces.

Cualquier cosa que ahora tenga Norris, tiene que ser grande. Estaba encorvado con sus pulgares en los bolsillos de sus vaqueros, tratando de parecer despreocupado, pero estaba brillante como una lámpara.

“Dímelo ya,” dije. Me apoyé en la taquilla, moviendo carpetas y libretas en busca de mi libro de geografía.

“Bien.” Norris se giró para mirar por el pasillo y ladeo la cabeza. “¿Te acuerdas de ese grupo de chicas -- Brenda, Carady y todas esas -- que cotorrean tan alto que puedes oírlas desde el otro lado de la escuela? Especialmente esa Doreen.” Para la primavera, Norris ya se había aprendido el nombre de todos los nuevos estudiantes, a pesar de que hay unos trescientos. Recuerda particularmente bien el nombre de los populares.

Empecé a hacer memoria. Brenda, Carady y Dorren. Sí. Jugando con el dobladillo de sus faldas cerca del señor Travers como si un trozo de su muslo les consiguiera mejor nota en los exámenes de matemáticas. No es que ellas se esforzaran mucho. Cuando tienen que entregar sus deberes de la semana, se pegan a Lisa hasta que les deja copiárselos. Apuesto a que ellas no hablaban tan alto sobre eso cuando el señor Travers estaba cerca.

Norris estaba mirando a la nada, sin duda perdido en sus pensamientos. “Bien,” dije, consiguiendo otra vez su atención. “¿Qué han hecho ahora? ¿Están sobre Lisa otra vez?” Tan pronto como consiguen lo que necesitan de la chica lista, se entretienen imitando su forma de andar como una gallina y su ronca voz ante cualquier persona cercana para reírse. Realmente gracioso para la persona que les ayuda a mantener sus notas.

“Peor. Estuvieron--” Norris frunció el ceño. Miró al suelo, restregando el pie por él, como si eso le ayudara a hacer memoria. Tiene momentos de confusión, pero eran mejores que los de Paige. Él podía retener nueva información durante unos días. Por lo que he notado, cuanto más tiempo lleve muerta una persona, más tiempo puede retener las cosa. No me preguntes porqué. Tal vez la práctica haga la perfección.

“Ayer por la tarde,” dijo, despacio. “Sí, en la sala de ordenadores, estaba vagando por ahí porque las oí reírse, y estaban alrededor de un ordenador, murmurando y esas cosas, mirando por encima de sus hombros como si tuvieran miedo de que alguien las viera. La señora Richmond no estaba. Así que fui a ver que estaban haciendo. Tenían una página de esas abierta, ya sabes, donde la gente sube fotos de sí misma y hablan sobre las cosas que les gustan y escriben comentarios a sus amigos--”

“¿Cómo un blog?” le ayude.

Norris se encogió de hombros. “Sí, da igual, supongo que ese pertenecía a esa tal Lisa. Tenía subidos un montón de dibujos, eran geniales, y poemas, y ese tipo de cosas. Y Brenda estaba escribiendo cosas sobre ellos. Unas cosas horrorosas. Diciendo que las meadas de su perro eran mejor que eso y que era completamente imbécil si creía que podría ser una artista, haciendo poemas usando los suyos pero añadiendo palabras groseras y un montón de cosas más... Y se estuvieron riendo todo el tiempo. Entonces llegó la señora Richmond y lo cerraron todo rápidamente. “

Tuve un escalofrío. Mi mente volvió a los comentarios que había leído en mi propia pantalla de ordenador hacía un año: “¡Qué traidoras! ¿Qué vas a hacer-- inventarte alguna historia, o quedarte después de clase...?” “Ugh, y luego vete a por sus otros amigos. ¿Podrías conseguir algo más patético?” Todo anónimamente, por supuesto. Luego ya me encargaría yo.

“Algo muy gordo,” dije, manteniendo mi voz firme. Lisa no sospechaba nada, no tenía ni idea de que se reían de ella cuando no estaba cerca. Y ya tendría suficientes cosas por las que preocuparse sin sus supuestas amigas. Norris la había visto sollozar en su mesa, por haberle faltado unas décimas para coneguir un 10 en un examen. “Veré lo que puedo hacer.”

“Tengo algo más,” dijo Norris. “He pillado a algunos chiflados tratando de protegerse de tus poderes psíquicos.”

“¿Oh, en serio? ¿Qué utilizaron esta vez?”

“Imanes,” dijo. “Se supone que contrarrestan tu energía mental o algo así. Creo que están locos. La mayoría de ellos, Theodore, Sandy y los demás, estaban tratando de pegar pequeños trozos de imán en sus gorros. Luego el subdirector les recordó que no podían llevar gorros en clase. Era un plan brillante.”

Me reí. “Por lo menos usaron su cerebro un poco. ¿Algo nuevo sobre el escuadrón?” Un grupo de último curso se empeñó en que yo tenía que estar usando transmisores, y se pasaron todo el año buscándolos por la clase.

“No, no los he visto en un tiempo. Tal vez se dieron cuenta de la belleza de lo que tu haces. Quiero decir, de verdad, estás haciendo un servicio a la escuela.”

“Hey, es gracias a ti.”

Norris negó con la cabeza. “Tu eres el general, Cass. Es un honor ser tu fiel teniente.”

“Eso me recuerda algo,” dije. “Van a pasar una película de la guerra de los 70 en el teatro el sábado. ¿Quieres venir?” Las películas de guerra no me gustaban mucho, pero merecía la pena el precio de la entrada por ver la felicidad de Norris y escuchar la excitación de su voz después.

“Estaría bien” dijo Norris, de manera indiferente, pero vi un brillo en sus ojos. Después miro hacia otro lado. “Mira, aquí viene el grupo de la risa tonta.”

“Hurra.” Me giré para mirar.

Brenda, Carady, Doreen y un par de chicas más que iban con ellas estaban presumiendo en la entrada, pasándose un gloss de mano en mano. El conjunto de labios brillantes se agrupó en un semicírculo en sus taquillas. Los estallidos de risas del grupo, hacía parecer que estabas viendo una comedia de instituto. Empecé a caminar hacia el lado contrario de la clase de matemáticas y fingí estar fascinada con mi libro de geografía.

Cuando su diversión descendió, empezaron un profundo debate sobre que actor de sus series favoritas era más sexy. Las miré por encima del libro, y algo me golpeó en el pecho. Nosotras habíamos sido así en el colegio: Danielle y yo, y las demás, apoyadas en nuestras taquillas, cotilleando sobre el fin de la relación de una estrella de cine o una nuevo estilo de moda. Riendo y hablando, siempre juntas.

Mi garganta se secó y mis ojos se humedecieron. Pestañee rápidamente, apretando mis dientes y apartando los recuerdos a un lado.

Dios, había sido tan estúpida. Pensando que hablábamos sobre cosas importantes. Pensar que por un momento el estar juntas, había significado algo después de todo.

Y aquí estaba, todavía echando de menos como eran las cosas antes. Estúpida.

Unas palabras de su conversación entraron interrumpieron mis pensamientos y me devolvieron a la realidad.

“Puedes creer... lo del trabajo--”

“Lo se, es una locura.”

Me centre un poco más. La época de trabajos significaba empezar a pasar tiempo con Lisa. ¿De verdad podían poner una sonrisa en su cara después de lo que le habían hecho ayer?

Estaba apunto de averiguarlo. Una chica alta, con una camisa ancha, bajaba con desgana por las escaleras hacia las taquillas. Su camisa estaba mal abotonada y sus bolsos apuntaban hacia diferentes direcciones. Me pregunte a mi misma si se abría mirado en el espejo, luego me acordé de la conversación de esta mañana con Paige. Tal vez Lisa tenía cosas más importantes en las que pensar.

Había algo diferente hoy en ella, pensé. Caminaba despacio, con los hombros caídos, y cuando pasó de las otras chicas y fue a su taquilla, pude ver ojeras bajo sus ojos.

Entonces Carady la llamó, “¡Oye, Lisa!” y su cara se iluminó tanto como si la hubieran nombrado oradora del discurso de final de curso. Sonrío tímidamente, sus hombros se enderezaron cuando Brenda y las otras se le acercaron y un momento de duda me inundó. ¿De verdad le ayudaría saber que las chicas que claramente admira fueron las únicas que se habían reído de ella? ¿O eso la haría más miserable?

Ella merecía saberlo, me dije a mi misma. Y ellas se merecían saber que no se iban a salir con la suya.

Las chicas estaban rodeando a Lisa, Doreen jugaba con el grasiento pelo de Lisa, Carady la cogía del brazo, Brenda fue más lejos ofreciéndole su barra de gloss. Lisa se sonrojó al aceptarlo. Todas estaban sonriendo, enseñando todos sus dientes.

“Lisa,” dijo Brenda, “¿te apetece salir con nosotras después de clase? Tal vez podemos hacer nuestros deberes, y luego a comer algo o lo que quieras. Será divertido.”

Traducción: Las otras chicas copiarán los deberes de Lisa, añadiendo algunos errores para que no sea evidente que no lo hicieron ellas, y luego recordarán que tenían cosas realmente importantes que hacer y se irán.

Pero ahí estaba Lisa, radiante, con la boca abierta para decir que le encantaría.

Dejé mi libro en el suelo y me acerqué al circulo. “Que gracioso,” dije, “ayer no hablabais de esa forma.”

Las chicas se callaron. Brenda cruzó los brazos sobre su pecho, con su mandíbula apretada. En cosas como esta mi reputación tenía sus beneficios. Sabían quien era. Cass McKenna, la chica que conoce los secretos de todo el mundo.

“¿Quién está hablando contigo?” dijo Brenda, entrecerrando sus ojos. Su voz temblaba y sus amigas cuchicheaban nerviosamente.

“Yo te estoy hablando a ti,” dije. “Y creo que es bastante extraño que seas tan amigable con Lisa después de lo que pasó ayer. ¿O siempre pides favores a la gente que humillas?”

La mirada le Lisa pasaba de las chicas a mi y a ellas otra vez, su expresión no mostraba más que confusión.

“No se lo que quieres decir,” dijo Brenda. “Nos ayudamos mutuamente. ¿Verdad Lisa?”

“Sí, claro,” murmuró Lisa.

Puse mis ojos en blanco. “Supongo que necesitas que alguien te devuelva la memoria. `La meada de mi perro es mejor que esto.´ `Eres una imbécil no una artista.´ ¿Te suena de algo?”

Un leve sollozo salió de la boca de Lisa.

“No tienes pruebas,” gritó Brenda. De repente todas sus amigas miraban al repentinamente fascinante suelo.

“Podemos dar un paseo hasta la sala de ordenadores y ver si alguna de vosotras se registró ayer en cierto blog,” ofrecí la idea.

Entonces Doreen estalló. “¡No!” gimió. “Lo sentimos, de verdad, no lo volveremos a hacer. No se lo digas a los profesores. Mi madre--”

“¡Cállate!” dijo Brenda, demasiado tarde. Lisa cerró de un portazo su taquilla y huyó de ellas, sus hombros temblaban. “¡Lisa!” gritó Brenda detrás de ella.

“¡Déjame en paz!” le gritó Lisa, y se metió en el baño.

Brenda se dio la vuelta. “Será mejor que vigiles tu espalda,” me dijo.

Como si fuera mi culpa que fuera una snob mentirosa. Apreté los dientes. “Tal vez tú deberías vigilar la tuya.”

La ira de su cara se transformó en miedo. No tenía ni idea de lo que yo podía saber.

Nadie estaba dispuesto a averiguarlo.

“¡Oh dios mío!” dijo una de las chicas mientras me alejaba. “¿Cómo conseguiremos ahora hacer los deberes?”

Norris estaba flotando donde le había dejado, aguantando la risa.

Recogí mi libro de geografía. “¿Lo has disfrutado?”

“Oh, sí. ¡Pum!¡Pum!” Dio un par de puñetazos al aire. “Si no fueras una chica, te diría, `Eres todo un hombre.’”

“Gracias.” Miré la puerta de mi taquilla con trozos de chicle pegados y rotulador permanente. ¿Las cosas serán mejor para Lisa ahora? ¿O las chicas encontrarán la forma de que las perdone y empezar con el juego otra vez? A veces la gente les deja en paz. A veces funciona. Pero a veces les ayuda a mejorar sus mentiras.

Miré hacia la puerta del baño. Lisa todavía estaría llorando. Entonces sonó la campana, recordando a todo el mundo que tienen cinco minutos para entrar en clase, y dejé mis preocupaciones a un lado.

“Será mejor que me vaya,” dije.

“Claro. ¿Vas a volver luego?”

Miré a Norris, y aparto la mirada. “No es que mi importe si no lo haces,” añadió.

“Norris,” dije, “estoy contigo para lo que necesites. Eres prácticamente la única persona con sentido común de la escuela. ¿Qué te pasa? ¿No te hablas con Bitzy?”

“Ella no me habla a mí,” dijo.

“¿No? ¿Le has vuelto a llamar gorda?” él agachó la cabeza, y gruñó. “Norris, ya sabes como se siente con la palabra g. ¿Quieres que deje de hablarte para siempre? Es lo que va a pasar si no dejas de decirle cosas como esas.”

Norris hizo una mueca. “Ella empezó primero, no toda la culpa es mía.”

Giré la cabeza hacia él. “Tendrás que empezar a buscar excusas mejores que esas. Veré si puedo ayudarte. Pero la próxima vez no pienso hacerlo.”

Besos,
Beauty.

Sigue leyendo...

Nuestros libros

Otros libros

Cbox

Blog Archive

 

Inicio Copyright © 2009 Cosmetic Girl Designed by Ipietoon | In Collaboration with FIFA
Girl Illustration Copyrighted to Dapino Colada